EL BARBERO DE VERONA (Teatro) por David Silvestre

Titulo del libro: EL BARBERO DE VERONA (Teatro)

Autor: David Silvestre

Número de páginas: 200 páginas

Fecha de lanzamiento: May 18, 2016

Editor: Liber Factory

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EL BARBERO DE VERONA (Teatro) por David Silvestre

David Silvestre con EL BARBERO DE VERONA (Teatro)

Se alza el telón, y sale Ambrosio, un diablillo del Averno con tridente en mano y negro como el tizón, de cuernos coronado, tras él se divisa un paisaje campestre de Verona en el atardecer y, a modo de prólogo, abre el acto:
?Aquí acontece la trepidante historia de un barbero, el portero del Infierno, de cómo cayó por el foso de la desdicha al maldito seno de la malicia, donde Hades requiere, de esas almas que nadie quiere, y de cómo escapó de los fuegos perpetuos, traspasando las puertas de lo imposible. Ay, ¿cuántas veces habré soñado con escapar de este infierno que me atrapa?, y allá arriba, la noche encaramada, tan excelsa como encantada, la que expende umbrosa los espacios insondables, siguiendo las veredas que el silencio hiela, por los tristes vericuetos que la noche espera, los que tanto inspiran al alma a la luz de una vela, ¡podrían ser tantos a elegir!, pero solo con uno dispuesto a partir, ¡la del bendito Barbero!, ¡que no predijo ni el mismo remero!, la de impar travesía, perpetuándose hasta las estribaciones de lo abstracto, de lo absurdo, no podría ser otro, era aquél, precisamente aquél, ¡parecía el elegido por la providencia, superando a la mismísima sapiencia!, y ahora lo comprendo, allí estaba ante mi asombro, en la vida justiciera, desde el mismo momento en que partiera, se levantaba como un edén ante mis sentidos, de intrincados derroteros malvividos, escapaba una y mil veces siguiendo su misma ruta, pero, ¿por qué precisamente aquél?, ¿por qué agujero escapaste bendito Barbero?, ¡Dios nos libre de este enredo! Aquello me sobrecogió y me intrigó, pero insistí en mis convicciones, cual sarna traicionera de mis devociones, hasta hallarle un sentido a tal dilema, era la hermosura, el hada del dulce sueño, la verdadera causa, pues supe en ese instante que solo a través de ella se rige la insobornable voluntad de los actos, los que siempre han de ser contados y no por muchos son amados. Sabed que si de algún infierno hubiera de partir, será por la senda que ha de venir, la de fragosa soledad, la del torpe freno y estímulo remiso, la que vadea entre gráciles breñas, la que verdea con agreste greña, la que es casta y en la noche blanquea ?terminó Ambrosio su disertación, alzando su mano hacia los verdes prados de Verona